Desarenadores y desengrasadores

Desarenadores y desengrasadores

Fabricantes de desarenadores y desengrasadores

En Biotanks disponemos de desarenadores y desengrasadores de aguas residuales. Son equipos fundamentales en el proceso de pretratamiento que facilitan la separación de grasas, aceites y arenas de las aguas residuales.

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Especialistas en desarenadores y desengrasadores

En BioTanks disponemos de desarenadores y desengrasadores fabricados en acero inoxidable. Son componentes esenciales en el tratamiento de aguas residuales. Se trata de equipos compactos capaces de separar tanto las grasas y aceites como las arenas evitando que lleguen a la planta de depuración.

Los desarenadores son fundamentales para eliminar del agua residual las partículas pesadas, como arena y grava. Estos sistemas reducen la velocidad del flujo de agua, permitiendo que las partículas se asienten en el fondo, lo que protege los equipos posteriores de abrasiones y daños. Por otro lado, los desengrasadores eliminan grasas y aceites flotantes del agua. Nuestros equipos de desengrasado utilizan técnicas de flotación, donde las burbujas de aire se adhieren a las partículas de grasas llevándolas a la superficie.
 
Ambos procesos son fundamentales para mejorar la eficiencia del tratamiento biológico y cumplir con las normativas ambientales, asegurando un tratamiento de aguas residuales más eficiente y sostenible. 

 

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Preguntas frecuentes sobre desarenadores y desengrasadores

A continuación, respondemos algunas preguntas frecuentes sobre los desarenadores y desengrasadores de nuestro catálogo. Si necesitas más información sobre precios, medidas, etcétera, ponte en contacto con nosotros.

¿Qué es un desarenador y desengrasador?

Los desengrasadores de aguas residuales son equipos de pretratamiento diseñados para separar materiales ligeros como aceites y grasas, mientras que los desarenadores actúan sobre partículas pesadas como arenas y gravas. Ambos sistemas se instalan en la línea inicial de depuración con el fin de proteger los equipos posteriores y evitar desgastes prematuros. Su función es crítica en plantas de tratamiento urbano e industrial, ya que garantizan la eficiencia del proceso global y reducen costes de operación y mantenimiento. Fabricados en materiales resistentes, permiten un trabajo continuo en entornos de alto caudal con total fiabilidad y estabilidad operativa. 

La principal diferencia radica en el tipo de partículas que retiene cada equipo. Un desarenador para aguas residuales está diseñado específicamente para eliminar arenas y sólidos minerales de mayor densidad que se depositan rápidamente en el fondo. En cambio, el sedimentador se utiliza para separar sólidos en suspensión más finos, generalmente materia orgánica, que requieren tiempos de retención más prolongados. Ambos equipos forman parte del proceso de clarificación, pero su diseño, dimensiones y velocidad de flujo difieren. La correcta selección entre uno u otro depende de la naturaleza del caudal y del esquema de depuración definido. 

La función de un desarenador es separar del caudal las partículas minerales de mayor peso, como arenas y gravas, que de otro modo provocarían abrasión y daños en bombas, tuberías y equipos posteriores. Al facilitar la decantación rápida de estos sólidos, se preserva la capacidad hidráulica del sistema y se prolonga la vida útil de la instalación. Este proceso resulta esencial tanto en plantas urbanas como en industrias que manejan aguas con altas cargas de sólidos. Además, su incorporación en la línea de pretratamiento permite reducir costes de operación y aumentar la fiabilidad global de la depuración. 

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